Antes de ser un ícono global, fue solo un boceto entre 80 opciones mostradas a Blake Edwards.
El diseño ganador, obra del dibujante Hawley Pratt, se volvió tan popular que ganó un Oscar en su primer cortometraje en solitario.
Cuando intentaron darle voz en 1965, el público lo rechazó: su silencio era parte de su encanto.
Hoy sigue siendo mascota oficial de marcas como Owens Corning.

Fuente: archivo retrofuturo
