Antes de ser un DeLorean, la máquina del tiempo de Volver al Futuro iba a ser un refrigerador. 

Antes de que Michael J. Fox fuera Marty McFly, otro actor ya llevaba semanas filmando el papel. 

Y antes de ser un clásico, el guion fue rechazado más de cuarenta veces, incluso por Disney. 

Así nació una de las películas más queridas de los 80.

Puede ser una imagen de texto

Fuente: archivo retrofuturo